divendres, 21 de gener del 2011

REPORTAJE

Cómo salvar el planeta
Salvar al mundo puede ser la tarea más simple pero también la más importante. Nos ha tocado vivir el cambio y nuestro futuro dependerá de lo que hagamos. El planeta nos necesita. Te necesita.


Salvar al mundo. En serio, salvarlo. Evitar que sufra un daño irreparable. Oponerse al desastre y al horror. Salvar el planeta, salvarnos a nosotros mismos. Estamos en un punto en que nos debemos poner manos a la obra. No se trata de si es “cool” o está de moda hablar del cambio climático. Se trata de respirar mejor o peor, se trata de seres vivos sin hogar ni alimento, se trata del próximo mes o del próximo año.
Puede ser que dejaras tu televisor prendido. O quizás, no recuerdas bien si dejaste la luz de tu cuarto encendida o apagada. Es cambiar un estilo de vida, pero vivir en un planeta que agoniza es mucho más complicado. Se calcula cada persona, es decir tú, que lees ahora mientras tomas tu café, eres capaz de emitir nueve toneladas de CO2, la principal causa del calentamiento global. Según estadísticas del Consejo Nacional del Medio Ambiente, para resarcir el daño que tú y yo causamos, cada uno debería plantar seis árboles y utilizar 181 focos ahorradores en lugar de los normales. Entonces, creo que estamos de acuerdo con que es mejor prevenir en lugar de tratar de solucionar.
Ya no hay excusa. Nadie podrá decir que no estaba advertido. Ninguno de nosotros podrá argumentar que no había pruebas. Será imposible sostener que todo parecía natural y era improbable determinar lo que ocurriría. La información está. La alarma está. Los llamados, las campañas, las voces, el pedido de ayuda, todos ellos están. ¿Cuánto más necesitamos para hacer algo?


Los números no mienten
Cuando hablamos de números hablamos de algo fijo. Tener algunas cifras de lo que está pasando y de lo que pasaría, si no hacemos algo, es más que necesario. Por ejemplo, saber que el nivel del mar podría subir siete metros, producto del descongelamiento de Groenlandia, en los próximos años es algo para tomar en cuenta. O, tal vez saber que cada año desaparece 1,8 millones de hectáreas de la selva amazónica, que genera, a su vez, 250 millones de toneladas de carbono debido al proceso de tala de árboles. Por si fuera poco, un estudio realizado por un grupo de defensa del medio ambiente llamado Global Footprint Network, asegura que la tierra necesita 18 meses para recuperarse de todo el daño que la humanidad causa en solo un año. Eso significa que cada dos años le quitamos un año de vida a nuestro hogar.
Los últimos diez años, el impacto del consumo del hombre sobre la naturaleza aumentó en 22 por ciento. Y, si en 1961 todos los seres vivos utilizábamos poco más del 50 por ciento de la biocapacidad de nuestro planeta. Hoy por hoy, esa cifra se ha elevado al 80 por ciento. ¿Quieres esperar a que lleguemos a 99.9 para hacer algo?

¿Qué podemos hacer?
1. Usa más tu bicicleta o tus pies para trasladarte.
2. No dejes tu televisor prendido y usa solo la energía que necesites en cada momento.
3. Cepíllate usando un vaso de agua y cierra la ducha cuando te enjabones.
4. Trata de usar gas natural en tu auto y evita el aire acondicionado cada vez que puedas.
5. Recicla el papel y el vidrio.
6. Imprime textos en ambas caras de tus hojas y solo cuando sea absolutamente necesario.


Una vez que cumplas con esto todavía te faltará algo mucho más importante: convence a tu entorno de hacerlo también. Habla con ellos, diles lo que pasa e insiste hasta que te hagan caso. No será fácil. Pero estarás salvando el planeta.
Existen formas más especializadas si te interesa verdaderamente cambiar el mundo para bien. Puedes estudiar para ser ingeniero, es que averigües un poco sobre las nuevas formas de generación de energía limpia y reusable. Son los ingenieros los que tienen la tarea de darnos nuevas formas de que el planeta funcione sin petróleo. Imagínate descubriendo una manera en que todos podamos vivir mejor y sin contaminar. También está la energía eólica, que utiliza el aire como motor de movimiento. Las posibilidades están allí.
Si te interesan las letras, el derecho ambiental es una carrera que va en aumento. Tu trabajo será hacer que una súper compañía no le robe la vida al río de una comunidad indígena, o contamine el agua de toda una ciudad. Salvarás vidas. ¿Erin Brockovich? Hizo mucho y ni si quiera era abogada. Imagínate lo que puedes lograr.
Nos ha tocado existir en un momento crucial en la historia de la humanidad. No es mala suerte, aunque algunos podrían verlo de esa manera. No lamentemos lo que nos pasa, podemos ser recordados como la generación que logró imponerse al miedo, al caos y la destrucción. A partir de hoy, cada decisión, por pequeña que sea, cambiará el mundo para bien o para mal. No lo olvides. 




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